- Capacidad de la Sala : 1246
Los orígenes de la zarzuela como género musical se remontan al siglo XVII, cuando la música empezó a ganar protagonismo en las obras de teatro. A pesar del auge de la ópera italiana en Madrid durante el siglo XVIII, promovido por el continuo flujo de músicos y cantantes, primero llegados de Nápoles y después de todo el territorio italiano, la zarzuela siguió abriéndose paso de manera firme, al ser un verdadero y genuino flujo de creatividad, que plasmaba el gusto local, distinto al italiano. Un espíritu genuinamente madrileño, en el que se dan cita, la comedia, la sátira social, la danza y un especial gusto por los temas de arraigo popular, como ocurrió de manera similar en Alemania con el Singpiel.
La segunda mitad del siglo XIX verá un largo período de esplendor del género al haber compositores de gran talento, como Barberi, firmemente decididos a escribir solo en español. Junto a otros compositores, fundó la Sociedad Artística, institución que sirvió para consolidar el género e impulsar la construcción de un teatro consagrado a este. Así abrió sus puertas en 1856 el Teatro de la Zarzuela, obra del arquitecto Jerónimo de la Gándara.
En el Coliseo de la calle Jovellanos, que es como se le conocía al principio, se estrenaron las principales obras del género, como El Barberillo de Lavapies, recientemente recuperada y grabada. El teatro también programó óperas, Carmen de Bizet fue estrenada ahí en 1887. En 1909 el teatro sufrió un incendio, pero fue restaurado y recuperó su actividad en 1913, aunque a partir de entonces y especialmente con el cierre del Teatro Real en 1925, también programó óperas de manera más regular, costumbre que ha perdurado hasta nuestros días.
En 1970 el teatro pasó a ser propiedad del estado español y a pesar de la reapertura del Teatro Real, sigue siendo un referente nacional de la lírica, con una amplia programación de ópera, zarzuela, danza y música sinfónica, dado que la Orquesta Sinfónica de la Comunidad de Madrid es la titular en el foso y la Compañía Nacional de Danza y el Ballet Nacional de España, tienen un espacio de programación propio, en el teatro.









